Barro y aguas contaminadas tras un aluvión: cómo proteger la salud durante la limpieza

Tras el aluvión que afectó a distintos sectores de Las Condes, una de las tareas que sigue a la emergencia es la limpieza de viviendas y espacios cubiertos de barro y escombros. Sin embargo, estas labores también pueden implicar riesgos para la salud, ya que el agua y el lodo pueden contener aguas servidas, microorganismos, residuos y objetos cortantes.
Por eso, al momento de retirar el barro, es importante tomar precauciones para evitar lesiones y reducir el riesgo de infecciones. Usar elementos de protección, limpiar adecuadamente las heridas y revisar si corresponde un refuerzo contra el tétanos son algunas de las medidas que pueden ayudar a prevenir complicaciones.

¿Cómo limpiar sin exponerse a riesgos para la salud?
Siempre que las autoridades hayan confirmado que es seguro regresar a una vivienda, se recomienda utilizar botas impermeables, guantes resistentes al agua y, cuando exista riesgo de salpicaduras, protección ocular. También puede ser necesario usar mascarilla para reducir la exposición al polvo y a partículas que se levanten durante el retiro de los residuos.
“Durante la limpieza posterior a una inundación, es importante evitar el contacto directo con el barro y las aguas acumuladas, especialmente si existen heridas o lesiones en la piel. Si la exposición ocurre, se debe lavar la zona con agua limpia y jabón lo antes posible y evaluar si es necesario recibir atención médica”, explica el jefe técnico de la Unidad de Paciente Crítico, Dr. Javier Bolaño.
Además, es importante mantener a los niños alejados de las zonas contaminadas, no manipular residuos potencialmente peligrosos sin protección y lavarse bien las manos después de retirar guantes o elementos de limpieza. Los alimentos que hayan estado en contacto con agua de inundación deben desecharse, y el agua para beber y preparar comida debe ser segura.

¿Hay que vacunarse contra el tétanos?
Una de las dudas que puede surgir después de un aluvión es si corresponde recibir una vacuna. En este contexto, la principal consideración es el tétanos, una enfermedad que puede desarrollarse cuando la bacteria que la provoca ingresa al organismo a través de una herida.
Sin embargo, el solo hecho de haber estado en contacto con barro no significa que todas las personas deban vacunarse. La indicación depende de factores como el tipo de lesión y los antecedentes de vacunación.
Las heridas profundas, las punciones y aquellas contaminadas con tierra, barro o residuos requieren especial atención. En estos casos, un profesional de salud debe evaluar la lesión y revisar si corresponde un refuerzo de la vacuna contra el tétanos u otra medida preventiva, de acuerdo con el esquema de inmunización de la persona.
“Lo importante es no minimizar una herida por pequeña que parezca, especialmente si se produjo durante la limpieza o estuvo en contacto con barro y residuos. Si existe una lesión, se debe lavar con agua limpia y jabón, cubrirla con un apósito limpio y consultar para evaluar si requiere tratamiento adicional o una revisión de la vacunación”, señala el especialista.
No se recomienda iniciar una vacunación masiva únicamente por el contacto con barro o agua de inundación. Las medidas preventivas y las indicaciones de inmunización deben ajustarse a las lesiones, los antecedentes personales y las orientaciones de la autoridad sanitaria.

¿Qué síntomas deben alertar después de la exposición?
Además de las lesiones, es importante prestar atención a la aparición de síntomas durante los días posteriores al contacto con agua o suelo potencialmente contaminados.
“La leptospirosis, por ejemplo, es una infección bacteriana que puede transmitirse mediante el contacto con agua o tierra contaminadas con la orina de animales infectados. Sus manifestaciones pueden incluir fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares, entre otros síntomas. La exposición no significa que una persona vaya a desarrollar la enfermedad, pero es importante informar al equipo de salud si aparecen molestias después del contacto” agrega el Dr. Bolaño.
También se debe consultar ante heridas con enrojecimiento progresivo, hinchazón, secreción o dolor creciente, así como frente a fiebre, diarrea intensa, vómitos persistentes o un deterioro importante del estado general.
La recomendación es evitar la automedicación y no utilizar antibióticos de manera preventiva sin indicación médica. Ante una exposición relevante o la aparición de síntomas, la evaluación oportuna permite determinar si se necesitan exámenes o tratamiento.
Tras una emergencia de este tipo, la prevención también forma parte de la recuperación: utilizar protección durante la limpieza, mantener una adecuada higiene y consultar ante lesiones o síntomas son medidas fundamentales para cuidar la salud de las personas afectadas.

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