En el Cajón del Maipo, Casa Bosque conmemora un nuevo aniversario marcando un punto de inflexión en su trayectoria: la consolidación de una propuesta integral que trasciende lo gastronómico. El espacio fundado por Cristián Becker avanza hacia un modelo de experiencia 360°, incorporando hotelería y expediciones, y posicionándose como un destino que combina cocina, descanso y conexión con la naturaleza.
El hito se concreta con la recuperación de propiedad colindante, un hotel que anteriormente formó parte del proyecto y hoy vuelve a integrarse a Casa Bosque, el cual ha sido renovado y mejorado para esta nueva etapa. Con 22 habitaciones, esta reapertura permite ampliar la oferta y responder a una creciente demanda por escapadas dentro de la ciudad, enfocadas en el bienestar, el descanso y la desconexión.
“Casa Bosque siempre ha tenido una esencia muy clara, pero sentimos que era el momento de crecer. Es como si nuestra casa se hubiera hecho más grande. Hoy queremos que las personas no solo vengan a comer, sino que puedan quedarse, vivir el entorno, descansar y conectar con la naturaleza desde otro lugar”, explica Becker.
La evolución del proyecto mantiene como eje central su propuesta gastronómica, reconocida por el uso de técnicas a la leña y productos de temporada, pero suma nuevas capas a la experiencia: estadías en medio del bosque y actividades diseñadas para explorar el entorno natural del Cajón del Maipo.
Desde su origen, Casa Bosque ha estado marcada por una identidad singular. Construida a fines de los años 90 con más de 8.600 neumáticos reciclados, maderas de ciprés recuperadas y materiales locales, su diseño estuvo a cargo del artista Sergio Andrade, junto a la colaboración de creadores como Vittorio Queirolo y Nicolás Miranda. Esta base artística y sustentable sigue siendo parte fundamental de su propuesta.
A lo largo de sus 26 años, el proyecto ha evolucionado de la mano de decisiones guiadas tanto por la experiencia como por la intuición, incluyendo momentos clave como su adaptación durante la pandemia, cuando invirtió en infraestructura para sostener su operación y mantener a su equipo, al que considera parte esencial de su identidad.
En esta nueva etapa, Casa Bosque busca consolidarse como un referente de experiencias integrales en la zona central, ampliando su propuesta sin perder su esencia original. La invitación, en este aniversario, es a vivir el lugar en todas sus dimensiones: desde la mesa, pero también desde la estadía y la exploración del entorno natural.

