Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, es habitual que comiencen a aparecer estornudos, congestión nasal y otras molestias que pueden confundirse con alergias estacionales. Sin embargo, el término del invierno no significa que los virus respiratorios hayan dejado de circular, por lo que es importante reconocer los síntomas y mantener las medidas de prevención.
Según el último Reporte Semanal de la Campaña de Invierno del Ministerio de Salud, correspondiente a la semana epidemiológica 37, entre el 13 y el 19 de septiembre, el 53,7% de las muestras analizadas resultó positivo para algún virus respiratorio, una cifra levemente inferior al 57% de la semana anterior. El rinovirus se mantuvo como el agente más detectado, con un 35,3% de las detecciones, seguido por el virus respiratorio sincicial (21,3%) y el metapneumovirus (18,9%).
Estas cifras muestran que, pese al cambio de estación, distintos virus continúan presentes en el país y pueden provocar infecciones respiratorias de diferente gravedad. Sus manifestaciones van desde cuadros leves, con congestión nasal y dolor de garganta, hasta enfermedades que requieren atención médica, especialmente en personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
¿Cómo diferenciar una infección viral de una alergia?
Aunque pueden compartir síntomas, existen ciertas señales que ayudan a distinguir ambos cuadros. Una de las principales diferencias está en la forma en que comienzan las molestias y en los síntomas que las acompañan.
“Un resfrío normalmente es un episodio que parte más o menos bruscamente por algunas molestias del estado general”, explica el médico broncopulmonar de Clínica INDISA, Pedro Astudillo. En cambio, señala que las alergias producen “muchos estornudos, picazón de ojos, moco que es clarito”.
| Infección por virus respiratorio | Alergia | |
| Inicio de los síntomas | Puede comenzar de manera relativamente brusca | Suele aparecer asociado a la exposición a factores ambientales, como el polen |
| Duración de los síntomas | Habitualmente entre 3 a 7 días y ceden espontáneamente | En el caso de los alérgicos a pólenes duran toda la primavera |
| Síntomas frecuentes | Tos, congestión nasal, dolor de garganta, fiebre o decaimiento, dependiendo del virus. | Estornudos reiterados, obstrucción nasal, picazón de nariz y ojos, pero con buen estado general |
| Secreción nasal | Puede presentarse durante el cuadro respiratorio, clara o amarillenta, un poco espesa | Generalmente clara y acuosa |
| Tratamiento | En cuadros virales leves se busca principalmente manejar los síntomas | Puede incluir antihistamínicos orales e inhaladores nasales, que generalmente tienen muy buena respuesta |
Los tratamientos también son distintos
“Los cuadros virales se mejoran espontáneamente, lo único que uno hace es manejar los síntomas. En el caso de las alergias hay tratamientos, dos fundamentalmente: medicamentos antihistamínicos a tomar e inhaladores nasales”, señala el Dr. Astudillo.
En las infecciones virales leves, el tratamiento suele centrarse en aliviar las molestias y favorecer la recuperación. Sin embargo, no todos los virus respiratorios se manejan de la misma manera. En determinados casos de influenza los pacientes con factores de riesgo, un médico puede indicar tratamientos antivirales específicos, cuya efectividad depende, entre otros factores, de que se administren oportunamente.
En las alergias, en tanto, el objetivo es controlar los síntomas y reducir, cuando sea posible, la exposición a los elementos que los desencadenan. Dependiendo de las molestias, el tratamiento puede contemplar antihistamínicos o medicamentos nasales indicados según las características de cada paciente.
Por eso, identificar correctamente el origen de los síntomas es importante para evitar tratamientos inadecuados. Si las molestias persisten o empeoran, es recomendable consultar. Ante señales de mayor gravedad, como dificultad para respirar, sensación de ahogo o respiración acelerada, se debe acudir a un servicio de urgencia.
El calor no significa que los virus desaparezcan
Aunque la positividad de las muestras registró un leve descenso en la última semana reportada, la circulación de virus respiratorios continúa siendo relevante. De hecho, el Ministerio de Salud informó que el 36,4% de las atenciones pediátricas de urgencia durante la semana epidemiológica 37 correspondió a causas respiratorias.
“Un leve descenso de la circulación de virus respiratorios o el inicio del calor no quiere decir que dejemos de cuidarnos”, advierte el Dr. Astudillo.
En este contexto, el Ministerio de Salud recomienda mantener medidas como el lavado frecuente de manos, la ventilación de espacios cerrados, el uso de mascarilla ante síntomas respiratorios y cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar. También es importante mantener al día las vacunas que correspondan y evitar exponer a niños y personas mayores a posibles contagios.

