La importancia de contar con un botiquín de primeros auxilios en el hogar para nuestras mascotas

En un hogar con mascotas, contar con un botiquín de emergencia es parte fundamental del cuidado que se les entrega. Así como se prepara la casa para recibir a un nuevo integrante de la familia, tener a mano los elementos básicos para actuar ante un imprevisto, es parte de la tenencia responsable de mascotas. 

Según explica Paula Cáceres, Médico Veterinario y Brand Manager de Salcopets, contar con los insumos a mano permite actuar de inmediato ante una emergencia, reduce el estrés del tutor, gana tiempo valioso mientras se traslada al animal a la clínica, y evita que una herida menor se convierta en una infección.

A continuación, la Dra. Cáceres detalla los elementos esenciales que todo botiquín para mascotas debería tener:

Curación y desinfección:

  • Suero fisiológico, para limpiar heridas sin causar ardor y para lavar los ojos si hay irritación o polvo.
  • Gasas estériles y vendas autoadhesivas (tipo Co-Flex), cubren heridas y detienen sangrados leves sin pegarse al pelaje.
  • Antiséptico de uso veterinario, como clorhexidina al 2% o povidona yodada diluida. La veterinaria advierte que nunca se debe usar alcohol ni agua oxigenada en heridas abiertas, porque dañan los tejidos.
  • Cinta médica, para fijar gasas y vendajes.
  • Sulfadiazina de plata al 1%, especialmente útil en esta época del año para quemaduras por contacto con estufas: previene infecciones en la piel dañada y ayuda a la cicatrización.

Herramientas pensadas para que cualquier dueño pueda usarlas con seguridad:

  • Termómetro digital flexible: la temperatura se toma por vía rectal y el rango normal va de 37,8°C a 39,2°C.
  • Tijeras de punta roma, pinzas finas y guantes de látex o nitrilo, para mantener la higiene durante la curación.
  • Jeringas sin aguja, útiles para dar líquidos por vía oral o aplicar suero a presión.
  • Bozal de tela: un gato asustado o adolorido puede morder por instinto, incluso a su propio dueño.
  • Carbón activado, ante sospecha de ingesta de algo tóxico (siempre consultando antes al veterinario sobre la dosis).
  • Linterna pequeña, para revisar boca u oídos con poca luz.
  • Transportador, para trasladar con seguridad a un animal que no puede moverse por sí mismo.

La doctora Cáceres es enfática en explicar que es importante no administrar medicamentos de uso humano a las mascotas sin antes consultar a un médico veterinario, dado que estos pueden ser altamente tóxicos – como paracetamol, ibuprofeno o ácido acetilsalicílico-. El carbón activado y el resto del botiquín están pensados justamente para evitar recurrir a ese tipo de soluciones improvisadas. 

Junto al kit, recomienda además guardar la ficha clínica, el registro de vacunas y el contacto de emergencia del veterinario, de forma que toda la información esté disponible en el mismo lugar ante cualquier eventualidad.

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