CÁNCER DE OVARIO: ESTUDIOS CLÍNICOS ABREN NUEVAS POSIBILIDADES PARA DETECTAR RECAÍDAS ANTES Y MEJORAR LOS TRATAMIENTOS

El cáncer de ovario continúa siendo uno de los mayores desafíos de la oncología femenina. Su diagnóstico suele ocurrir en etapas avanzadas debido a síntomas poco específicos y a la ausencia de herramientas de detección temprana altamente efectivas. En este escenario, la investigación clínica se ha transformado en un eje clave para desarrollar tratamientos más precisos y mejorar las expectativas de vida de miles de mujeres.

Con más de 20 años de trayectoria y más de 300 estudios clínicos realizados, el Centro de Investigación del Cáncer James Lind participa actualmente en investigaciones internacionales que buscan transformar el abordaje del cáncer de ovario avanzado, incorporando inmunoterapia, terapias dirigidas y nuevas herramientas de monitoreo molecular. El trabajo es liderado por los oncólogos Dr. Eduardo Yáñez Ruiz y Dr. Patricio Yáñez Weber, quienes han participado en ensayos clínicos globales junto a compañías como Merck, Roche, AstraZeneca y Bristol Myers Squibb, entre otras.

Uno de los estudios más relevantes es el ensayo MK-4830-002, investigación fase II que evaluó pembrolizumab y quimioterapia con o sin MK-4830 como tratamiento neoadyuvante para cáncer seroso de ovario de alto grado. Entre sus principales hallazgos destaca el uso de ADN tumoral circulante (ctDNA) en tiempo real, una herramienta basada en biopsia líquida que permite monitorear la evolución del tumor mediante análisis de sangre.

Las publicaciones recientes muestran que el ctDNA podría transformar el seguimiento del cáncer de ovario. Estudios internacionales concluyeron que esta tecnología permite detectar enfermedad residual mínima, evaluar la respuesta a tratamientos y anticipar recaídas incluso entre cinco y diez meses antes que una tomografía computarizada o marcadores tradicionales como el CA-125. Además, presenta una mayor especificidad, ya que proviene directamente de células tumorales y entrega información molecular sobre mecanismos de resistencia y evolución del cáncer.

“El cáncer de ovario sigue siendo una enfermedad donde el tiempo es determinante. Poder detectar cambios moleculares antes de que existan señales clínicas visibles abre una oportunidad concreta para actuar de manera más temprana y personalizada”, explica el Dr. Eduardo Yáñez Ruiz, oncólogo e investigador principal del Centro James Lind.

En paralelo, el centro también participó en el estudio internacional MK7339-001, ensayo fase III que evaluó quimioterapia con o sin pembrolizumab, seguido de mantenimiento con olaparib, en pacientes con cáncer epitelial de ovario avanzado sin mutación BRCA, un grupo históricamente con menos alternativas terapéuticas.

Los resultados presentados durante 2025 demostraron una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia libre de progresión de las pacientes tratadas con el esquema combinado de inmunoterapia y terapia dirigida, en comparación con quienes recibieron únicamente quimioterapia. Los beneficios se observaron independientemente del estado PD-L1 y del uso de bevacizumab, ampliando las posibilidades terapéuticas para pacientes con diagnóstico reciente en estadios III y IV.

“Hoy la investigación clínica permite acercar terapias innovadoras a pacientes que muchas veces tienen opciones limitadas. Estos avances no solo impactan la supervivencia, también cambian la forma en que entendemos y acompañamos la enfermedad”, agrega el especialista.

A diferencia de los tratamientos convencionales, estas nuevas estrategias buscan activar el sistema inmune de manera dirigida y comprender el comportamiento molecular del tumor en tiempo real, avanzando hacia una oncología más personalizada, menos invasiva y con mayores posibilidades de respuesta sostenida.

Además de su impacto científico, la investigación clínica cumple un rol social relevante. Las pacientes que participan en estos estudios acceden de manera gratuita a terapias innovadoras, controles médicos y exámenes asociados, contribuyendo a disminuir brechas de acceso en enfermedades de alta complejidad.

En el marco del mes marcado por el Día Mundial del Cáncer de Ovario, desde James Lind enfatizan la importancia de promover el diagnóstico oportuno, la información basada en evidencia y el acceso a investigación clínica de calidad, entendiendo que los avances científicos no solo transforman tratamientos, sino también las expectativas y calidad de vida de las pacientes y sus familias.

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