En un mundo donde la inmediatez dicta el ritmo, el verdadero lujo se esconde en el tiempo y el trabajo manual. Así lo demuestra Rita Soto, diseñadora y joyera contemporánea que acaba de adjudicarse el primer lugar del Premio Oficio Excepcional: Creación Artesanal de la Asociación de Marcas de Lujo (AML).
Hoy, la creadora vive un punto de inflexión en su internacionalización: se prepara para exhibir sus obras en exclusivas vitrinas comerciales de Beijing y acaba de finalizar una monumental luminaria tejida a mano de más de dos metros de alto, en colaboración con una marca coreana. «Hacía años que venía con esta inquietud de desarrollar una pieza de gran formato, abstrayéndome del cuerpo como soporte para ir a algo más escultórico y habitar un espacio», comenta.
Este salto a las grandes ligas del diseño hace eco del propósito del galardón de la AML. Matías Cáceres, presidente de la asociación, explica que el premio busca «reconocer a quienes elevan el hacer artesanal a una dimensión excepcional, tendiendo un puente entre la artesanía contemporánea de autor y el lujo sostenible». Esta visión dialoga perfectamente con la filosofía de Soto, quien redefine el concepto de exclusividad en la actualidad: «Para mí es un lujo el tiempo. Poder vivir de lo que tú amas y te hace sentir bien, aunque estés doce horas trabajando al día, es algo que se disfruta».
El dominio de Soto sobre la microcestería en crin de caballo —una técnica tradicional que adoptó de las mujeres de Rari hace más de 15 años tras no encontrar otro material que le diera tanta libertad creativa— exige un nivel de rigor y paciencia extremos. Para lograr sus recientes obras volumétricas, la creadora debió aislarse durante tres semanas en un taller subterráneo. «Exige un alto nivel de concentración que te abstrae de muchas cosas. Uno está observando paso a paso cada vuelta que hace en el tejido, y si te equivocaste, te devuelves», relata sobre este proceso inmersivo y meditativo que la llevó a desafiar los límites de un material tan delicado.Su obra, que hoy integra el nuevo Catálogo AML, no solo destaca por su virtuosismo técnico, sino por su profundo contenido cultural. Inspirada en la cosmovisión, lectura y ritualidad de los pueblos indígenas, Rita Soto busca que cada pieza albergue un relato y sorprenda al público global. «Mi intención es invitar a la gente a imaginar nuevos mundos. Que hoy se valoren estas propuestas, sacando la técnica del tradicional canastito para crear formas distintas, es una invitación a que el espectador se ilumine y logre imaginar cosas nuevas», concluyó.

