Marzo: Un mes para hacer limpiezas energéticas: ¡Aprende a hacerlas tú misma!

Sin duda, marzo es sinónimo de estrés, volver a la rutina y a la vorágine del día a día, lo que puede afectar nuestra energía emocional y mental. Para Natalia Carretier, coach espiritual y fundadora de grupo Binah, “energéticamente marzo representa un inicio o reinicio, donde hay una estructura nueva, movimientos, volvemos a la exigencia y estamos en un mood de alerta y estrés”. Por eso, los terapeutas recomiendan realizar una limpieza energética durante el tercer mes del año, y así comenzar con el pie derecho.

“Esto es un proceso consciente donde liberamos cargas emocionales, pensamientos densos, negativos y energías que vamos acumulando y que afectan nuestro bienestar físico, emocional y espiritual. No es un acto de magia ni algo muy esotérico, es simplemente un acto de orden, de equilibrio y de reconexión con uno mismo. Incluso, las personas lo pueden hacer en sus casas u oficinas, de manera periódica. Es un mantenimiento energético, es como por ejemplo, tener el auto en buenas condiciones para ir a cruzar la montaña. No es una brujería”, explica la especialista.

Natalia Carretier, coach espiritual y fundadora de grupo Binah, comenta que los beneficios de una limpieza energética se pueden ver en distintos niveles, “por ejemplo, se va a manifestar desde lo emocional como la calma, en lo mental más claridad y en lo energético con más vitalidad, en lo espiritual te acuerdas que tienes un propósito y te vuelves más intuitivo. Así como también disminuyen los conflictos y hay una capacidad de resolución mayor y más fluidez”.

Señales que alertan que necesitas una limpieza energética

Algunos indicios que nos pueden mostrar que alguna de las áreas de nuestra vida está saturada, bloqueada o con energías acumuladas y que es esencial limpiarlas para resetear y poder continuar son:

1.- Sensación constante de cansancio y pesadez.

2.- Estar más irritable, enojón (a) y tener cambios emocionales repentinos.

3.- Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.

4.- Dificultades reiteradas para dormir.

5.- Sentir que todo está cuesta arriba y repetición de conflictos o situaciones negativas.

Es así, como dependiendo de las señales y necesidades de cada uno, se pueden realizar diferentes limpiezas energéticas, como por ejemplo limpieza de espacios, donde se limpian las casas, las oficinas, lugares donde la persona vive y habita más; limpieza personal, que se trabaja directamente en la persona para liberar los campos emocionales o los bloqueos; limpiezas netamente emocionales o espirituales donde se usan símbolos y rituales específicos para cerrar ciclos o renovar una intención. 

¿Qué elementos se necesitan para hacer una limpieza?

Si quieres realizar una limpieza energética de forma individual, y sin terapeuta, lo más recomendado es utilizar:

1.- Salvia blanca, canela y naranja: Quemar en un cuenco, previamente lavado y secado. Esto ayudará a limpiar en profundidad, activar la energía y atraerá movimientos positivos.

2.- Incienso de ruda: Ideal para una limpieza energética y decretar protección.

“Los elementos dependen de la intención u objetivo que uno tiene. Si bien, se suele ocupar mucho palo santo, velas, sal, entre otros, el elemento principal de una limpieza energética es siempre estar presente, confiar cien por ciento en que lo que estás haciendo sirve y decretar una intención, un por qué estoy haciendo la limpieza y qué quiero”, declara la coach espiritual.

¿Cómo se hace una limpieza energética?

Como todo proceso hay ciertos pasos que se deben seguir para que, en este caso, la limpieza energética sea efectiva y se realice de manera correcta. Natalia Carretier, entrega una guía básica de cómo hacer una limpieza:

1.- Lo primero es abrir ventanas, ponerse ropa cómoda y prepararse en un ambiente tranquilo y abierto para que la “magia” y la limpieza suceda. 

2.- Luego es importante definir un propósito, objetivo o intención, por ejemplo, voy a limpiar mi energía para que este año me vaya mejor en el trabajo, o para que me cuiden los ángeles y yo esté más alineada con mi propósito. Siempre debe haber una intención de acción. 

3.- Activar un elemento limpiador, como un incienso, sahumerio o una vela. Con la mente clara y muy focalizada, con ese elemento recorrer con atención plena el cuerpo de uno o el espacio que se quiere limpiar, siempre visualizando la liberación energética.

4.- Cerrar el proceso agradeciendo y estableciendo una nueva intención. Si dijiste, esta limpieza la hago para que me vaya muy bien este año en el trabajo y dejar todos los miedos y los bloqueos atrás, cuando cierras la limpieza dices, ahora todos mis caminos están abiertos, todo está fluyendo de manera armoniosa y la abundancia está en mi camino, por ejemplo.

5.- Y por último, beber agua o dormir, para permitir que la nueva energía se integre.

“Generalmente, luego de una limpieza energética realmente efectiva, las personas experimentan sensación de liviandad, calma, claridad y un mejor descanso. Además, cambia el ánimo para mejor, hay una mayor sensación de presencia y de enfoque, sin tanta tribulación mental, más ordenado y en paz”, explica la especialista.

Quien además agrega que “marzo es un mes ideal para hacerse una limpieza energética, ya que este ritual va a permitir que las personas inicien este nuevo ciclo con mayor claridad, con las prioridades definidas, y ante eso, se reduce mucho el estrés y también la confusión, la pérdida de tiempo y la procrastinación”

Más información en: www.nataliacarretier.cl y @nataliacarretier

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